¿De dónde viene la chufa?

En el anterior post os hablábamos de la horchata y sus múltiples beneficios, tantos que es una bebida idónea para tomar durante todo el año. Así que para este artículo, hemos decidido hablaros de algo que quizás, es mucho más importante que la misma horchata: la chufa. El principal ingrediente de la horchata. ¡Y es que sin chufas no tendríamos horchata!

Orígenes

Los orígenes de la chufa se remontan a la época de los antiguos egipcios. Esto se debe a que durante las excavaciones se llegó a descubrir en algunos sarcófagos y tumbas egipcias, la presencia de chufas en su interior. Además en los libros y escritos existentes atribuidos a esa época, ya se hacían menciones a este delicioso tubérculo. Pero no solo los antiguos egipcios hablaban de la chufa sino que también, lo hacían los persas y los árabes en sus escritos.

El cultivo de la chufa llegó desde Egipto hasta la península Ibérica alrededor del siglo VII. La cultura islámica fue la encargada de expandirlo durante el siglo XIII por la zona que ahora conocemos como la Comunidad Valenciana. Los escritos descubiertos y datados de este siglo, reflejaban que ya por esa época, se consumía una bebida refrescante que llamaban leche de chufa. Esta leche de chufa es la predecesora a la horchata, tal y como la conocemos en la actualidad.

¿Dónde se cultiva?

Para que su cultivo sea excelente, las características de la tierra y las condiciones climáticas deben ser óptimas. El suelo debe ser suelto y estar nivelado para que su plantación y posterior recolección pueda darse con éxito, no debe contener restos de otros vegetales ni de otros  cultivos y el clima debe ser cálido y húmedo.

Estas condiciones se dan de manera idónea en la provincia de Valencia, concretamente en dieciséis pueblos de la comarca L’Horta Nord. Este hecho hace de esta zona, la única adecuada para el cultivo de la chufa en toda España.

La mayoría de estos cultivos, se amparan bajo la Denominación de Origen de Chufa de Valencia, algo que los determina como cultivo de máxima calidad.

Desde MGO apostamos por la excelencia en nuestros productos. Por eso y para poder ofrecer una horchata natural de máxima calidad, que mantenga todas sus propiedades y el sabor original a horchata de chufa valenciana, en su elaboración utilizamos exclusivamente chufas procedentes de cultivos valencianos inscritos dentro de la Denominación de Origen Chufa de Valencia.

La plantación y el proceso de recolección

La chufa se planta durante los meses de abril y mayo, dependiendo del cultivo de chufa anterior será un mes u otro.

El proceso de recolección se realiza de noviembre a enero porque la chufa debe estar totalmente seca para ser recolectada.

En el proceso de recolección se realiza un quemado controlado de la planta. Tras esta quema se limpia de cenizas y otros restos y se procede a la recolección con cosechadora.

Una vez recolectadas deben ser lavadas para que pierdan las raíces, la piel y se eliminen aquellas chufas que no han resultado ser válidas para la obtención de horchata.

Tras el lavado, deben pasar a la etapa de secado. Este proceso tiene una duración media de tres meses, y mientras tanto, las chufas deben removerse para que el secado sea uniforme, hasta llegar a una humedad menor del 11%.

Tras el secado, las chufas están listas para elaborar horchata.

¿Y cómo se elabora la horchata?

La  elaboración de esta maravillosa bebida merece un post para ella sola, así que atentos a nuestro blog… ¡en breve os la contamos!

 

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